Existe ese mito de cartón de que el vino tinto solo se toma a temperatura ambiente. Pero seamos sinceros: en pleno enero, con 35°C, "temperatura ambiente" es caldo. El vino es para disfrutarlo, no para padecerlo, así que hoy te digo: al vino se le pone hielo y punto.
La tendencia del Tinto de Verano volvió con todo. Es la salvación para los que amamos el tinto pero necesitamos algo que nos resetee el día. Acá te paso mis dos versiones favoritas:
1. El Clásico "Playero" (Rápido y de batalla)
Es el que te salva cuando tenés ganas de algo liviano y no querés complicaciones.
La mezcla: 1/2 de Tinto joven y frutado + 1/2 de gaseosa de lima-limón.
El alma: Mucho hielo (en copón o vaso largo), una rodaja de limón para resaltar la frescura y unas hojitas de menta.
2. El "Tinto Gourmet" (Estilo Taberna Española) 🌟
Si querés pasar de nivel y sentirte en una terraza de Madrid, este es el que tenés que probar. El secreto está en el Vermut, que le aporta ese toque de hierbas y amargor que lo hace irresistible.
Vino: 2 partes de tinto.
Vermut Rojo (Rosso): 1 parte. Es el toque que le da "data de la buena" y profundidad.
Burbujas: Completá con gaseosa de lima o tónica.
El toque final: Rodaja de naranja (el cítrico que mejor se lleva con el vermut) y mucho, pero mucho hielo.
Tip de Andre: El vermut no solo suma sabor, sino que ayuda a que el tinto no se "diluya" tanto. Es un viaje de ida.
¿Vos de qué team sos? ¿Clásico o con el toque de Vermut? Contame en los comentarios o pasá por la vinoteca y buscamos ese tinto joven ideal para probar las dos versiones.

